Olivia de Havilland: la época dorada de Hollywood

El pasado 25 de julio, el cine dijo adiós a la leyenda de Hollywood Olivia de Havilland, conocida por muchos papeles, entre ellos el de Melania en Lo que el viento se llevó (1939) o Catherine Sloper en La heredera (1949).


De Havilland triunfó en la década de los años 40, una época conocida como la "Era Dorada de Hollywood" y que está comprendida entre los años 20 y 60. El motivo es evidente: el cine norteamericano evolucionó de tal manera que sirvió como referente a la narrativa mundial. A ello, se suma la calidad de los proyectos que se estrenaban, así como la pluralidad de directores y actores mundialmente conocidos por el valor de su trabajo.


Las claves de la Era Dorada


Desde la llegada del cine mudo, sus creadores hicieron todo lo posible por innovar y crear nuevas técnicas y narrativas. El descubrimiento del cine sonoro supuso el mayor avance de la historia del cine y permitió que se ahondara en la profundidad de los guiones.



Las pautas que se fueron estableciendo poco a poco en el cine norteamericano, y que se extrapolaron después al cine internacional (con variantes), son las siguientes:


- Un cine narrativo: es aquel que cuenta una historia verosímil. El crítico y teórico Noël Burch lo denominó MRI (Modo de Representación Institucional), frente al MRP (Modo de Representación Primitiva). Mientras que la primera narra una historia, la segunda se limita a representar un espectáculo sin un trasfondo argumental. El cine comenzaba a tener coherencia narrativa.


- Continuidad de relato: a través de la combinación de planos sabemos de qué trata el

relato. En la narrativa, en la literatura, tenemos que leer páginas para situarnos dentro del

relato. Sin embargo, en el cine cada imagen nos da mucha información. La continuidad del relato funciona con planos y contraplanos, diferentes ángulos, diferentes puntos de vista…



- Transparencia narrativa: este estilo dominante del cine desde entonces hasta la actualidad está basado en marcas de enunciación para tener una imagen nítida, que se sepa de qué trata. Esto se relaciona con:

  1. Construcción de personajes: que los actores den el pego en el papel. En el inicio de la película, nos situamos ante qué tipo de personajes nos encontramos.

  2. Característica psicológica: caracterización de los personajes y conocimiento de su psicología. La legibilidad de las imágenes también nos permite conocer la psicología de los personajes.

  3. Clausura del texto: durante los primeros 50 años de la historia del cine, las películas tenían una última característica del MRI: un "Fin". Al final, los espectadores esperaban el “The End” para saber cuál era el punto de clausura del texto. Este modelo cambió y, a través de distintas convenciones, actualmente ya sabemos cuándo acaban las películas sin necesidad de un "The End".

Dos pilares fundamentales de la Era Dorada fueron los géneros y sus estrellas.


Los géneros más populares


Si algo caracteriza el cine clásico de Hollywood, es su variedad de géneros cada vez mejor desarrollados y con grandes títulos que han pasado a la historia.


- Melodrama. Se centra en los sentimientos y recuerda a una obra de teatro. La música instrumental adquiere un gran valor para dar intensidad a las escenas. Pertenecen a este género películas como Lo que el viento se llevó (1939), Casablanca (1942) o Gilda (1946). Esta última también tiene cabida en el género del cine negro.



- Western. Es uno de los géneros más clásicos del cine norteamericano. Se ambienta en el viejo Oeste y cuenta con grandes joyas como Centauros del desierto (1956), Río Bravo (1959) o Fort Apache (1948). El actor John Wayne es una de sus más icónicas leyendas, así como el director John Ford. Ambos trabajaron juntos en muchas ocasiones.


- Ciencia ficción. Se basa en el futuro, en aquellos avances que podrían llegar a suceder. Steven Spielberg es su máximo representante en la actualidad, pero antes que él encontramos un ejemplo muy popular en King Kong (1933).



- Musical. Es un género caracterizado por el desarrollo de la trama mediante canciones, bailes y grandes escenografías. Ejemplos de musicales son La melodía de Broadway (1929), Cantando bajo la lluvia (1952) o El mago de Oz (1939).


- Comedia. Es el género clásico por excelencia. Se caracteriza por tener unos personajes divertidos que se encuentran con situaciones hilarantes con las que tropiezan constantemente. Grandes ejemplos son Con faldas y a lo loco (1959), La fiera de mi niña (1938) o Una noche en la ópera (1935).



- Cine negro. Se centra en un mundo de delitos y criminales con un gran impacto visual en cuanto a estilización de escenarios. Cuenta con un gran expresionismo y exalta la psicología de los personajes. Ejemplos de cine negro son El halcón maltés (1941), La dama de Shanghái (1947) o Atraco perfecto (1956).



Star System: Olivia de Havilland, la heroína


Durante el cine mudo, surgió el llamado "star system", una tendencia a idolatrar y llevar a la cumbre del éxito a determinados actores y actrices. Cuando el público acudía a ver una película, no le importaba el título o el director, sino la estrella que iba a ver en escena. Esto supuso un problema de opresión a los actores, pues muchos eran contratados por un determinado estudio que los explotaba sin permitirles romper su compromiso o intervenir en películas que no interesaran a su compañía.



Pero Olivia de Havilland se alzó contra este sistema de explotación de intérpretes. Puso las cartas sobre la mesa y llevó a juicio a Warner Bros., el estudio que la tenía oprimida. Ganó apoyada por el Sindicato de Actores y, esta victoria, además de beneficiarle a ella misma, lo hizo al resto de actores que se encontraban en sus mismas condiciones. La ley que reguló los contratos de las estrellas se conoció desde entonces como la "Ley de Havilland".



Sin duda, Olivia de Havilland no fue solo una gran actriz con grandes personajes que han pasado a la historia, sino que también fue una gran mujer muy segura de sí misma y que velaba por la justicia y la libertad. Con ella, se apaga la última luz de una gran época, la mejor época de la historia, donde el cine solo era cine y se hacía todo por él.


Son muchos más los entresijos que esconde la Era Dorada de Hollywood, pero seguiremos contándotelo otro día.