'Mank' o el cine para entendidos

El pasado 4 de diciembre, llegó Mank a Netflix, la última película de David Fincher protagonizada por Gary Oldman, Lily Collins y Amanda Seyfried. Cuenta la historia del guionista Herman J. Mankiewicz y su desarrollo del guion de la película Ciudadano Kane (1941), un clásico de Orson Welles.


Suena bien, ¿verdad? Pues la acogida por parte de los usuarios no ha sido la esperada. La película ni siquiera ha conseguido mantenerse en el top 10 de nuestro país y hemos decidido analizar los motivos por los que ha sucedido esto.



Una película clásica


Lejos de lo que estamos acostumbrados a ver en el director, esta película adopta un estilo clásico, algo que parece ya olvidado en la industria cinematográfica de Hollywood.


Solo tenemos que empezar por su tonalidad, el blanco y negro, el esquema de color predominante hasta los años 30, fecha en que se impuso el Technicolor. Pero, más allá de eso, es una película lenta desde el punto de vista temporal; concede el tiempo necesario para los diálogos, para comprender los conflictos de los personajes, para valorar las actuaciones, para analizar con detalle los planos. En resumen, para asimilar lo que estamos viendo.


'Mank' (David Fincher, 2020)

Pero la crítica difiere bastante de los gustos del público. La película la han calificado de magnífica en todos los sentidos, algunos opinan que es lo mejor del año. En El Proyector estamos de acuerdo y te explicamos los motivos.


En primer lugar, destaca el reparto. De Gary Oldman ya sabíamos que es un actorazo, pero las aportaciones de Lily Collins y Amanda Seyfried no están muy lejos de la suya. El reparto, en general, consigue entender su papel y llevarlo donde Fincher quiere, concediendo al público una credibilidad que le permite entrar en la historia de lleno. Gracias a este guion, hemos podido conocer a Herman Mankiewicz y muchos de los secretos del Hollywood de aquella época.


'Mank' (David Fincher, 2020)

El guion fue escrito por Jack Fincher (1930-2003), el padre del director, en la década de los 90, pero hasta 2019 no se puso en marcha su producción. La obra póstuma de Jack simplemente es impecable. No sobra ni falta nada, todo está incluido en su justa medida, respetando esos silencios tan sagrados en la pantalla y rellenando con ruido los momentos que lo piden. Nos hace querer saber todo sobre Mank y sus secretos.


Pasemos ahora a lo que más nos gusta de la película: su dirección de fotografía. Los planos escogidos por Erik Messerschmidt para contar esta historia son increíbles. Son escenas perfectamente completadas, es decir, nos cuentan todo lo que necesitamos saber en cada momento de la historia. Recuerda mucho a las antiguas producciones de Hollywood, donde la composición estaba muy cuidada y daba la sensación de que se había rodado con mucha delicadeza.


'Mank' (David Fincher, 2020)

Si sumamos el vestuario y las localizaciones y decorados a todo lo anterior, el conjunto no es más que un filme excelente. Además, algo muy alabado por la crítica ha sido el reconocimiento, por fin, de Mankiewicz como el verdadero guionista de Ciudadano Kane, mérito atribuido a Orson Welles injustamente.


Ciudadano Kane consiguió el Óscar a Mejor guion de un total de 9 nominaciones. ¿Mank correrá la misma suerte? Seguramente sí. Una película de este calibre no puede caer en el olvido, independientemente de los gustos del público.



Pero, ¿por qué no ha gustado?


La película ha tocado el cielo en cuanto a críticas de expertos, pero las críticas del público difieren bastante de las anteriores. ¿Por qué?


Posiblemente, no sea tanto por seguir los esquemas clásicos, sino por la complejidad del contexto histórico. Cuando ves la película, es obligatorio haber visionado antes Ciudadano Kane para comprender las inspiraciones de Mank y gran parte de los diálogos.


'Mank' (David Fincher, 2020)

Pero no se queda aquí. Las referencias al cine de los años 40 son el eje central de la película. El espectador escucha nombres de productores o actores que le son completamente desconocidos porque es algo que ya pasó. Igualmente, se hacen chistes relativos a las guerras de estudios que no todo el público entenderá. Nos invitan a participar en las tertulias cinéfilas de los años 40 y no las entendemos porque no estamos preparados.


'Mank' (David Fincher, 2020)

En definitiva, Mank es una película en la que hay que "estudiar" antes de verla para poder disfrutarla de lleno. Es una historia compleja y no todos los espectadores están dispuestos a desperdiciar 2 horas de su tiempo en visionar algo que no van a entender.


Mank no es cine comercial, lo que más atrae al espectador. No hay clímax, no hay momentos de acción, no hay escenas de desenfreno sexual. No hay nada de eso. Todo se centra en comprender y disfrutar visualmente de la historia. Y eso, a día de hoy, es algo que no tiene cabida en nuestras mentes.