Lo que nos depara 2021

No creo que los filmes que solo llegan a un par de salas durante una semana deban optar a los Premios de la Academia. Ahora cada vez menos directores lucharán para recaudar dinero o para conseguir que sus películas lleguen a los cines. Cada vez más realizadores permitirán que las empresas de vídeo on demand financien sus películas, tal vez con la promesa de una pequeña ventana cinematográfica durante una semana para que puedan optar a los premios. Sin embargo, una vez que se comprometen con un formato de televisión, son películas de televisión.


Steven Spielberg


El pasado jueves 3 de diciembre, Warner anunció que el próximo 2021 sus películas serían proyectadas en cines y HBO Max simultáneamente, a consecuencia del COVID-19. Esta noticia, que ha pasado un poco desapercibida, tiene más relevancia de lo que nos pensamos, pues conlleva una respuesta -aunque sea provisional y a causa de la pandemia- a un modelo de distribución que, para muchos, tiene fecha de caducidad.



¿Qué producciones son de Warner?


Los superhéroes de DC, sagas como Matrix o Harry Potter, las películas dirigidas por Christopher Nolan, taquillazos del género de terror como La Monja, Annabelle o IT o estrenos tan esperados como la segunda parte de Space Jam pertenecen a Warner. La superproductora de Hollywood estima estrenar estas películas simultáneamente en cines y la plataforma HBO, siendo elección del usuario si acudir -y pagar- a las salas por ver estas películas.



Pese a que muchas son carne de ver en pantalla grande -efectos especiales, bandas sonoras y sonidos envolventes para géneros que se prestan a disfrutar en grupo, sagas con un gran fandom-, es cierto que, excepto para los seguidores de estos títulos, muchos se pueden plantear la viabilidad de pagar los precios de los cines por consumir películas que, en principio, pueden convertirse en algunos de los grandes taquillazos -y mayores ingresos- de los próximos años.


El circuito de salas en España: antes del COVID-19


Cada vez es más frecuente que, cuando vemos los créditos de una película, alguna plataforma aparezca entre las productoras. El logo de Netflix, Movistar, Prime Video y de las cadenas generalistas marcan que han colaborado en la financiación de la película, pero también que tienen los derechos de explotación de la misma. ¿Qué significa esto? Que cuando haya pasado por las salas de cine durante un tiempo prudencial -en España 120 días- las plataformas tienen derecho a colocarlas en su catálogo.



Cada lugar en el que se proyecta una película se denomina ventana de explotación. Así, un largometraje puede tener como primera ventana las salas de cine y como segunda una de estas plataformas. Esta diferencia tiene un sentido claro: premiar a los espectadores de las salas, además de por la posibilidad de ver un proyecto en la gran pantalla y con las ventajas propias de un cine, por ver la película antes de tiempo, antes de lo que alguien con Netflix o Movistar + pueda hacerlo si no compra su entrada.


Casos precedentes: Roma


Todo profesional del audiovisual tiene una opinión acerca de Roma, las salas de cine y Netflix. Que si no debería haberse seleccionado para los Oscars, que si merecía llevarse el galardón a mejor película, lo que está claro es que Netflix ha sido pionera en revolucionar el circuito de la salas que estaba tan arraigado en nuestra sociedad. Para empezar, decidiendo una estrategia diferente para cada película en que produce. A veces, crea “producciones originales” que decide estrenar en salas por su fuerte valor comercial. Otras, estrena “producciones originales” directamente en su plataforma. Y muchas otras, entra como parte de la financiación de películas que no son originales suyas (en la que la productora que está detrás del proyecto ha necesitado muchas más ayudas económicas) y se mantiene fuera de la película como una segunda ventana de explotación.



El problema reside en el momento en el que decide que Roma se estrenará en salas (para poder optar a galardones como los Oscars, que lo siguen obligando en sus requisitos de nominación), pero el plazo entre su estreno en salas y en la plataforma será de apenas 10 días. La polémica llegó desde una de las grandes casas del cine: el Festival de Cannes. Tras la negativa de Netflix a comprometerse en que sus películas y, en concreto, Roma se estrenaría en salas de cine antes que en su plataforma, el largometraje de Alfonso Cuarón, fue sacado de su Sección Oficial.


¿La postura de los exhibidores (dueños de las salas de cine)? El mensaje oficial se puede resumir en lo siguiente: es posible que los modelos de consumo estén cambiando, pero no pueden modificarse a merced de Netflix. Además, muy pocas fueron las salas que decidieron estrenar Roma. En España. por ejemplo, fueron cinco.


Como afirma Javier Zurro para El Español, el siguiente paso -y puede que uno de los decisivos- serían los Oscars:


A la Academia de Hollywood le tocó la papeleta de posicionarse en una lucha que tiene a todo el mundo en vilo, y de la que los agoreros dicen que depende el futuro y la supervivencia del cine como lo conocemos. Si el Oscar hubiera ido para Roma se apostaba por la convivencia de esas dos formas de entender la producción, mientras que darle el premio a Green Book era apostar por la tradición, tanto en la forma como en los modos de exhibir.



A favor de Netflix, directores como el propio Cuarón afirmó a la agencia EFE que “no es una polémica” todo lo que está sucediendo y que una película de 15 millones de euros, en blanco y negro y sobre una criada Mexicana sería imposible de producir -probablemente, porque era difícil que lograra un gran éxito comercial- sin un gigante como Netflix detrás. Cineastas como Gerardo Olivares daban un argumento más a tener en cuenta en nuestro país:


Cada vez se están cerrando más salas de cine. Hay un montón de pueblos que ya no tienen ninguna sala de cine. Pues ahora tienen posibilidad de verlas: cuando quieran, como quieran, con subtítulos, sin subtítulos, en versión original, dobladas, a las cuatro de la mañana o a las doce del mediodía.


¿Qué ha pasado durante la crisis del COVID-19?


Durante la crisis del COVID-19, el ministro de Cultura y Deporte, José Manuel Rodríguez Uribes, se reunió con diferentes sindicatos y creadores para estudiar su situación. Pese a que este tiempo garantiza a las salas su posibilidad de mantenerse, el ICAA (Instituto de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales, el mayor órgano para obtener financiación pública a nivel estatal) da como máximo un año desde que concede la ayuda hasta que la película se distribuya en salas y la productora gaste un 15% del presupuesto del largometraje en publicitarlo para mantener sus ayudas.


El presidente del Club de Productores Europeos y productor, entre otras, de la premiada Campeones, Álvaro Longoria, lo explicaba así para ABC: Las reglas que se establecieron para proteger las ventanas de cine bloquean los estrenos online. (...) Si tienes una película hecha con un subsidio, si ahora la estrenas online lo tienes que devolver. En algunas puede ser de hasta un millón de euros, y hasta que el gobierno no logre desbloquear estos requisitos, no se podrá hacer el estreno online.



Ya entonces empezó a haber voces que hablaban de la posibilidad de hacer compatibles ambos modelos, rompiendo el modelo rígido de ventanas que sigue presente en España. Así, Adolfo Blanco, productor de Acontracorriente Films, exponía en el mismo medio que “hay que explorar el camino que igual a largo plazo vemos cómo en este tiempo difícil descubrimos que había posibilidades de hacerlo compatible con un modelo tradicional de estrenos.


¿Qué conlleva esta decisión de Warner? ¿Y el resto de Majors?


Tras la caída de la venta de entradas en las salas debido a la pandemia, grandes productoras como Universal Pictures y Warner han decidido tomar medidas para que sus proyectos vuelvan a adquirir la repercusión requerida. Universal, la primera en tomar la decisión, acordó con la exhibidora Cinemark emitir sus películas en streaming 17 días después de su estreno en los cines.


Por su parte, Warner ha anunciado que sus películas estarán disponibles durante un mes después de su estreno en la plataforma HBO Max. Ya se ha confirmado, por el momento, que se estrenarán de forma simultánea Matrix 4, Godzilla vs. Kong, Mortal Kombat, The Suicide Squad, la nueva versión de Dune.



¿Qué supone esto para las salas de cine? Para empezar, según afirma El Mundo, una caída en bolsa de un 12% de AMC Entertainment y de un 10% en Cinemark, los dos mayores operadores de cine de todo el mundo, a pesar de su reiteración de que es una medida provisional durante un año.