¿La música en el cine puede emocionarnos?

La necesidad de “reconocer el valor fundamental de la creación musical en el cine” ha sido la excusa perfecta para galardonar a dos grandes de la composición con el Premio Princesa de Asturias de las Artes. John Williams y Ennio Morricone son los autores de muchas de las bandas sonoras de nuestras vidas, pero ¿hasta qué punto es importante la música en una buena historia?



Las bandas sonoras de grandes sagas, series y películas se repiten en nuestros oídos más veces de las que vemos la ficción. El sonido característico de una creación audiovisual –y que se frecuenta a lo largo de la misma- se denomina leitmotiv, una música que nos lleva a un personaje, a una película o a una serie. Uno de los más reconocibles es el de Tiburón, esa musiquilla que aparecía en la película cada vez que Spielberg quería dar la sensación de que el animal estaba acechando o iba a aparecer en escena.



Pero en las ficciones que parten de un universo ya formado -nuestras sagas favoritas-, el leitmotiv tiene, incluso, una mayor importancia. Esta canción se va repitiendo en todas las partes que forman la historia para envolvernos en sus tramas y los personajes que tantos nos gustan e, incluso, para verlos evolucionar: si crece el personaje, también lo hará la canción que lo acompaña. John Williams, por ejemplo, desarrolla este progreso a través de diferentes instrumentos, acompañando al protagonista de forma disimulada o imperceptible.


Por ejemplo, en la primera película de Harry Potter, Chris Columbus cedió las riendas musicales a John Williams. El compositor creó el conocido como Hedwig’s Theme, que acompaña a Harry desde que Hagrid lo lleva con sus tíos al número 4 de Privet Drive -primera escena de la película- hasta el final de la saga. Una pequeña capa de oscuridad irá cubriendo los acordes durante las ocho películas haciendo que, junto a las variaciones en fotografía y la evolución de los personajes, el espectador llegue preparado a la batalla de Hogwarts.



Pero las vinculaciones emocionales de una banda sonora pueden tener muchos otros usos. ¿Otro ejemplo? El trailer de la última película del Rey León. Quince años después, volvíamos a encontrarnos con los personajes que marcaron la infancia de una generación. El teaser comienza con jirafas, elefantes, cebras y otros animales corriendo, buscando un lugar de reunión. Se escuchan los sonidos de la sabana y una voz en off. Estos ruidos comienzan a disiparse para dar paso a la imagen de Rafiki, Simba y, por supuesto, las primeras notas del El ciclo de la vida, ambientando el momento más emocionante. ¿Se conseguiría el mismo efecto sin esta música?



¿Otro ejemplo? En 2014 se estrenó la película de Verónica Mars. Siete años después de una polémica cancelación, Rob Thomas retomaba su papel de showrunner, pero esta vez dirigiendo una película que se financió a través de crowdfunding. Los seguidores de la serie colaboraron para asegurar que en menos de 24 horas se confirmara la vuelta de la joven detective privado. En un momento de la película vemos a la Verónica de la serie, en su oficina, con la cámara de fotos y admitiendo que ese es su sitio, en ese instante suena el tema principal de la serie We used to be friends. Y la sensación de estar viendo a la Verónica del instituto nos hace, incluso, sentir nostalgia. Arte, banda sonora, cast y guion se unen para que recuperemos una escena que sería imposible sin esas notas musicales de Dandy Warhols.



Son muchos los psicólogos que han investigado la importancia de la música en la evocación de recuerdos y generación de sentimientos y de cómo las composiciones musicales pueden influir en determinados estados emocionales, consiguiendo que una persona recuerde vivencias y experiencias. La música genera emociones. Y una de ellas es la nostalgia.


La psicóloga Ileana Mosquera afirma que la forma de reaccionar de una persona a una composición musical puede estar influida por su memoria. Además, explica que los recuerdos que vamos viendo harán que respondamos al estímulo musical del Rey León o Verónica Mars de forma mucho más efectiva.


Así que en un momento en el que la expansión de los universos narrativos está de moda; tenemos que escoger muy bien cómo utilizar estos recursos. Te dejamos con una última muestra de la importancia del leitmotiv que seguro que no has olvidado: Los Vengadores. Fíjate en cómo la música empieza a crecer hasta que el Capitán América los llama a todos, solo entonces escuchamos el leitmotiv de estos superhéroes. La tensión va aumentando, la emoción, más. Sonrisas y lágrimas en la sala de cine por igual. Y solo entonces, escuchamos el “Avengers, assemble!”.