La España vaciada: el caso de Castilla y León

Cuando empezamos a trabajar en el audiovisual, abrimos los ojos para ver qué historias merecen la pena ser contadas. Los problemas, alegrías y relaciones que creamos y que forman nuestro contexto, son las que dan luz verde a nuestro trabajo. Esto es lo que les ha pasado a nuestras protagonistas de hoy: Paula Bretón Flores y Lourdes Sánchez Díaz.


En este caso, Lourdes lleva toda su vida veraneando en un pequeño pueblo de Ávila: El Barco de Ávila, que ella misma reconoce que solo empieza a tener su lugar en el mapa cuando son las fiestas. A Paula le pasa un poco igual con Pascualcobo, el pueblo de su familia, entre Zamora y Ávila. Amigas desde hace años, es uno de los primeros proyectos que deciden hacer juntas. Después de colaborar para canales de YouTube como Unicoos, esta vez han decidido colaborar con un nuevo reto.


Ambas han creado un documental para explicar ese concepto del que todos hemos escuchado hablar, pero sin tener muy claro: la España vaciada. Así, este reportaje nos cuenta la problemática que vive la población rural en Castilla y León y las posibles soluciones que ofrece su situación.



La alcaldesa de Pascualcobo -un municipio que el 2017 censaba a 43 habitantes-, el de Gilbuena -pueblo con 70 habitantes en 2017-, una experta en sistemas de información geográfica que trabaja planteando soluciones a la España vacía, un ganadero de El Barco de Ávila y la portavoz de la asociación Viriatos (para luchar contra la despoblación) son las voces que recoge este documental que obliga a escuchar y formar una postura sobre un tema que afecta a un 60% de los pueblos de este país -que se encuentran en peligro de extinción-.


Con una declaraciones que siembran principio nada más comenzar el documental: “nos hemos despreocupado de la España rural”; este proyecto es nuestra recomendación de la semana de estos nuevos talentos: parte de testimonios que, de formas diferentes, son los protagonistas de la España rural vaciada para crear una postura y buscar soluciones al problema.


¿Y su punto de vista? Por un lado, Lourdes, que habla de su futuro como documentalista o reportera, feliz detrás de las cámaras, grabando y produciendo historias como esta. Y por otro, Paula, cada vez es más apasionada de la fotografía y realización. Ya trabaja como cámara en un programa de tirada nacional y desea afrontar nuevos proyectos.


Seguiremos atentas a las historias que decidan contarnos.