Así los vemos

La ficción siempre ha sido un espejo de la realidad. En estos momentos en los que las tensiones raciales en Estados Unidos se encuentran en su punto más álgido desde el asesinato de MLK, son muchas las iniciativas que requieren que todos nos involucremos. Pero, a la hora de ayudar, además de participar en las manifestaciones o sumarse a la repulsa por la violencia policial, es esencial informarse.


Es ahora cuando tenemos que entender, o al menos intentarlo, qué lleva años pasando y no hemos sido capaces de mirar. Y una de las formas clave de conocer, comprender y empatizar con otras personas es a través de la ficción. Por eso, desde El Proyector queremos traeros una serie de títulos que os acercarán a una realidad que hoy requiere más que nunca que empecemos a fijarnos en ella.


When they see us


Esta miniserie nos lleva a 1989. Hace 31 años, un grupo de chicos afroamericanos e hispanos fue acusado injustamente de la violación a una mujer blanca de 28 años, Trisha Meili. Las presiones policiales provocaron que cinco de los adolescentes confesaran haber participado en la violación. Una historia real que alcanzó una mayor repercusión el año pasado en la miniserie de Netflix, aunque los premios no lo reconocieran. Los Emmys y los Globos de Oro no les hicieron especial caso y a la crítica no le sentó muy bien.



¿Por qué deberías verla? En un momento en el que la tensión entre la policía y gran parte del pueblo estadounidense no deja de crecer, nuestra perspectiva de estas relaciones puede estar muy contextualizada por el lugar en el que vivimos. Quizá, las maravillas de la ficción puedan hacer su magia y hacernos sentir parte de la incertidumbre, el miedo y el dolor que pasaron estos chicos durante al menos siete años injustamente tras las rejas.


Una historia que, por cada capa que se va desentrañando, aumenta en crudeza. Ese mismo día fue violada una mujer negra y arrojada al vacío, pero acabó relegada a la prensa local. Un Donald Trump que pagó para que la historia de Trisha apareciera en toda la prensa para pedir que a los chicos se les condenara a muerte. Unas pruebas de ADN en el escenario del crimen y en la víctima del caso que nunca coincidieron con los chicos. Una trama que no se sostenía, pero que se resolvió rápido. Y para contarla, la guionista y directora Ava DuVernay, la primera mujer afroamericana que se llevó el premio a mejor dirección en Sundance por su película Selma.



La inspiración de DuVernay llegó cuando uno de estos cinco chicos de Central Park, Raymond Santana Jr, que trabaja como productor, le escribió un tweet sugiriéndole que contara su historia. Ahora, los protagonistas de este caso son conocidos activistas que luchan por un sistema judicial justo y que han estado presentes en todo el proceso de creación de When they see us. Pero, como ocurre cuando destrozan la vida de personas, los cinco confiesan que es algo con lo que siguen tratando de convivir. La historia se creó para no volver a cometer los errores del pasado. Esta historia se creó para no volver a cometer los errores raciales del pasado.


American Son


Basada en la obra de teatro homónima de Broadway, cuenta una noche en una comisaría de Florida. Kendra Ellis-Connor espera impaciente para denunciar la desaparición de su hijo Jamal, de 18 años. Debe enfrentarse a muchos problemas burocráticos por su color de piel y a un agente de policía que no quiere comprender su situación.


Todo cambia cuando llega Scott Connor, el padre de Jamal, un agente del FBI blanco. En ese momento, la actitud del agente de la comisaría da un giro de 180 grados y trata de ayudarles y proporcionarles información. Sin embargo, esa larga noche hará que el matrimonio saque a la luz momentos clave que les han llevado a la situación en la que se encuentran.



Un escenario, cuatro personajes y un buen guion son la combinación perfecta para reflejar y criticar duramente un problema desgraciadamente actual: la discriminación racial. Si bien es cierto que el guion podría ser más fuerte (las condiciones de la producción le permitían brillar aún más), la hora y media de filme hace alusión a duras situaciones que encontramos en las calles y que son un claro signo de denuncia y protesta.


Las críticas opinan que no está a la altura de su obra de teatro, a cual es más intensa y reflexiva, pero aun así recomendamos su visionado. Hace pensar al espectador.


American Son juega continuamente con los argumentos, derribando unos y ensalzando otros que son rebatidos después. A todo esto, se suma un final impactante que hace que toda la historia, de principio a fin, cobre un gran sentido, más si cabe. Muy recomendable, sin duda.


Queridos blancos


La ironía. El dramedia. Mecanismos para contarte lo que pasa esquivando la dureza, o escondiendo la dureza detrás de situaciones que pueden resultar cotidianas. Esa es la forma en la que Queridos blancos te cuenta que nos queda mucho camino que recorrer. Porque para empezar a entender el problema, tenemos que ver dónde nos encontramos, entender nuestros privilegios y la postura en la que nos encontramos resulta determinante.


Para eso es necesario que los contadores de historias sean diferentes. Para eso el cine y el audiovisual reclaman diversidad detrás de las cámaras. Y para eso es tan necesario el punto de vista de Justin Simien, creador de la película homónima que daría lugar a esta serie de Netflix.



Y aquí viene lo importante: Queridos blancos cuenta una historia de personajes con un objetivo común: combatir la discriminación racial en su campus. Pero critica la tendencia a tratar a personas como colectivos, como explicaba Fotogramas al recomendar la serie, cada uno de los personajes de la serie tiene un punto de vista para cumplir esta meta, una forma de ser o de enfrentarse a lo que le ocurre. Y eso es lo que hace rica la ficción y la realidad.


“Queridos blancos,

¡Vaya! ¡Vais a muerte!

Entiendo que quedar reducidos a una generalización racial es una experiencia nueva y aterradora para algunos de vosotros, pero hay una diferencia:

Mis bromas no encarcelan a vuestros jóvenes a un ritmo alarmante, ni hacen que os resulte peligroso pasear por vuestros propios barrios, ¡pero las vuestras si!

Cuando os mofáis o nos ninguneáis, fomentáis un sistema ya existente.”


Así que siéntate y empieza con sus tres temporadas, date cuenta de que la comedia y la risa pueden ser la mejor herramienta para aprender y reflexionar. Escucha los monólogos de la protagonista, Sam White, y, sobre todo, a lo que se enfrenta. Y quédate con la paradoja con la que empieza la serie:


“La paradoja de la educación es que al empezar a tener conciencia, uno empieza a analizar la sociedad en la que lo están educando”.

Enmienda XIII


“El 5% de la población mundial vive en los Estados Unidos de América, donde se encuentra el 25% de los presidiarios del mundo. Reflexionen sobre ello.”

Con esta impactante cifra comienza Enmienda XIII, un documental que hace un análisis de la historia racial de Estados Unidos, desde la Decimotercera Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos (1865), cuando se abolió la esclavitud en el país.



Partiendo de esta fecha, el director hace un análisis exhaustivo acerca de la discriminación racial y sus cuestiones políticas y económicas. ¿Por qué debes verlo? Porque habla sobre todo de una forma amplia y sincera. Temas como las drogas, la privación de derechos o los encarcelamientos racistas tienen cabida en este documental. Los testimonios aportan una gran variedad de opiniones que nos sumergen de lleno en una realidad que, a día de hoy, no hemos conseguido frenar.


Enmienda XIII fue nominado al Óscar a Mejor película documental y ganó el Emmy a Mejor especial no ficcional. No dejes de verlo, merece mucho la pena y te permitirá tener una visión bastante amplia sobre el tema.