5 razones por las que todos queremos ser Samantha Jones #SATC

Tras años de negociaciones, Sexo en Nueva York volverá a la pequeña pantalla en una suerte de secuela titulada And Just Like That. La serie se emitirá en HBO Max y constará de 10 capítulos en los que volveremos a ver todo lo que echábamos de menos de la mítica ficción de finales de los 90 y principios de los 2000. Bueno, todo menos a Samantha Jones, que no aparecerá en el revival de la serie. Todo apunta a que en la nueva entrega el tiempo habrá pasado para los personajes de igual forma que ha pasado para nosotros, e incluso el contexto de la pandemia también estará presente, dando un mayor gancho de realidad y actualidad a la trama.



Parece que el tiempo también pasa para Kim Cattrall, quien encarna a la mítica Samantha, y que se ha negado a participar en esta nueva entrega. Aunque esto pueda coger desprevenido a alguien, la actriz ya dejó claro en 2017 que no participaría en una tercera película de la saga y ha sentenciado en esta ocasión que es el momento de cerrar una etapa de su vida profesional −huelga decir que, además, las relaciones entre la Kim Cattrall y Sarah Jessica Parker nunca han sido demasiado buenas−. Nosotros respetamos la decisión de Kim, pero no podemos evitar quedarnos con una sensación de nostalgia porque, en el fondo, todas queremos ser Samantha.


Sexo en Nueva York ha creado escuela porque, cuando a finales de los noventa se empezaron a crear series nuevas y diferentes, esta puso en el foco algo que, sencillamente, no se imaginaba en el imaginario colectivo: cuatro mujeres solteras e independientes hablando de sexo −y otras cosas− sin ningún tipo de tabú. Sin duda, lo mejor de los personajes la serie de Darren Star es que, de alguna forma u otra, nos podíamos identificar con alguna de ellas −o, directamente, hemos querido ser ellas−. Todos tenemos algún amigo o amiga que es Carrie, Miranda, Charlotte o Samantha. Y precisamente como a la que vamos a echar de menos es a la última, en este artículo vamos a comentar las cinco razones por las que queremos ser Samantha Jones y por las que, inevitablemente, Sexo en Nueva York no será lo mismo sin ella.


1. Tiene claro que, ante todo, ella es lo primero


Una frase que el personaje de Samantha Jones ha repetido varias veces a lo largo de la serie es: “te quiero, pero me quiero a mí más”. Quizá sea el personaje que más nos ha inculcado la filosofía de amarnos a nosotros mismos, y es que ninguna de las cuatro protagonistas dedicó tanto tiempo a construir una relación consigo misma como Samantha, lo cual le ha permitido alcanzar esa seguridad y frescura en la que todos nos queremos reflejar porque, si no te quieres tú…



2. Su sexualidad


Podríamos decir que Sexo en Nueva York sin Samantha sería solo Nueva York. Y es que este ha sido el personaje que más ha conocido su identidad sexual y su cuerpo a lo largo de los años que ha durado la serie, e incluso en las películas. En su contexto, es necesario tener en cuenta que hasta la fecha no existían demasiados personajes femeninos que hablaran tan abiertamente de su sexualidad, de su cuerpo y de su identidad como lo hacía Samantha. Quizá por eso muchas personas sentimos en su momento una mezcla de envidia y admiración por su personaje, sobre todo porque, siendo francos, la sexualidad era −y sigue siendo en muchos aspectos− un tema tabú sobre el que hablamos francamente poco.


3. Es brutalmente honesta


La verdad duele en muchas ocasiones, pero es necesaria. Es por esto que todos necesitamos poner a una Samantha Jones en nuestra vida y, en cierta medida, intentar nosotros mismos ser ella. Por una parte, a todos nos viene bien tener a una persona cerca que nos diga sin rodeos cuándo la estamos fastidiando y, por otra, también es bueno tener parte de ese carácter para nuestro bienestar. Samantha hablaba sin tapujos de sus sentimientos y sus opiniones, y eso puede ayudarnos muchas veces a desahogarnos y también a dejar claras cuáles son nuestras prioridades y objetivos en las relaciones.


4. No juzga y le da igual lo que digan de ella


Una de las razones por las que Samantha era tan buena amiga es porque, pese a quererse tanto a sí misma, adoraba a sus amigas y siempre estaba dispuesta a ayudar y escuchar sin juzgar a nadie. Samantha es esa amiga a la que le puedes contar todo porque sabes que no te dará una opinión moralista, sino que aceptará tu problema y su consejo siempre será para que mejores tú, como ya demostró a lo largo de la serie. Además, es ajena a lo que puedan pensar o decir de ella otras personas, lo cual le da la cualidad de ser la más auténtica de las cuatro protagonistas de la serie.



5. Es sencillamente fabulosa


Su franqueza, su amor propio e independencia hicieron del personaje de Samantha Jones un referente realista al que muchas personas han querido parecerse. Y es que ella nos enseñó una manera de afrontar la vida de forma fresca, empoderada −ella ya lo era antes de que esta palabra se prostituyese hasta el extremo− y, ante todo, con la firme creencia de que no tenemos por qué justificar nuestro estilo de vida.



Aún no sabemos que habrá sido de ella dentro de la trama, pero, sin duda, te deseamos un buen viaje, Samantha. La próxima ronda de Cosmopolitans va por ti.


Por Ignacio Campos